Con el comunismo de guerra se concentró el poder económico y político al servicio de la guerra, a la vez que retrocedieron las formas comerciales y monetarias; operó una tendencia hacia una economía “natural” en desmedro de una economía de mercado. Este estado de cosas tuvo como consecuencia, para 1920, una economía atrasada, con un campesinado que se volcó a la autosubsistencia.
La NEP (o nueva política económica) imponía al campesinado la entrega de una parte de las cosecha, con el resto los productores y/o dueños de las tierras podían manipularla a su antojo. También aducía que se debía aumentar la producción industrial de bienes que el campesinado pudiera llegar a demandar. Además el comercio exterior se estatizó.
Las cosas recién mejoraron algo para 1922. El año anterior la sequía y el hambre se generalizaron. Los kulaks se consolidaron como pequeños capitalistas rurales; se les permitió arrendar sus tierras y contar con mano de obra asalariada. La NEP sirvió para abastecer las ciudades, razón por la cual pocos se opusieron a la Nueva Política Económica. En perspectiva, y como también lo advirtió Lenin, la NEP fue una retirada temporal de posiciones que las difíciles circunstancias no permitían mantener: “una retirada para un nuevo ataque”.
Por último, dentro del gobierno revolucionario se dieron algunos debates. El primero de ellos ¿Qué hacer con los sindicatos obreros? Trotski proponía que sean parte del gobierno. En el otro extremo la llamada “oposición obrera” planteaba la opción de poner la producción bajo el control obrero. El segundo, ¿quien debía llevar adelante la “dictadura del proletariado”? Lenin sostuvo que el partido era el órgano indicado.
Prof. Emilio Tomassini UNLu.
La idea de este blog es difundir trabajos y comentarios académicos relacionados con la historia...
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sábado, 15 de enero de 2011
domingo, 21 de noviembre de 2010
Edward Carr, La revolución rusa (...) Capítulo3. El comunismo de guerra.
Con la guerra civil y el “terror blanco” por un lado y el “terror rojo” por el otro, las comunicaciones férreas cortadas, con campesinos tomando tierras motu proprio, con un aumento notable de parcelas destinadas a la subsistencia y con gran número de expediciones militares en busca de aquellos que supuestamente atesoraban los alimentos, etc. Se hizo una odisea abastecer a las ciudades. Por eso se abolieron muchos comité de campesinos, se inició una campaña con los Kulaks (campesino que se destaca por su prosperidad, posee su propio ganado y eventualmente contrata mano de obra). El gobierno apoyó a los campesinos medios, cabe el matiz siguiente; es difícil identificar con precisión quien era un Kulak. Los campesinos eran bolcheviques por que la revolución les había dado la tierra, sin embargo no se sentían comunistas. Las grandes ciudades sufrieron una fuerte migración hacia el campo (Moscú perdió el 44% de su población, mientras que la industrial Petrogrado perdió un 57 %), la mayoría huía de las mal abastecidas ciudades y otros tantos fueron a la guerra. Mientras que las fábricas siguieron administradas por las mismas personas que antes de la revolución. Existió, de manera legal como por fuera de lo dispuesto, un intercambio de productos entre las ciudades y el campo. El problema principal radicaba en que la ciudad tenía poco que ofrecer al campo. Sin mencionar que el objetivo del gobierno, como es lógico que así sea, era mantener bien avituallado al ejército.
La autodisciplina de los obreros no fue la que los revolucionarios esperaban (“El que no trabaja no come”). Es más, Lenin se pronunció (calculamos que debido al difícil contexto) a favor del destajo y el taylorismo como manera de organizar el trabajo, llegando incluso a tomar medidas draconianas. Se estableció el servicio militar obligatorio, campos de trabajo para los presos, y campos de trabajo más duros aún para los contrarrevolucionarios. También se implantaron con ambiguo éxito los sábados socialistas en las fábricas.
Por último, se comienza a debatir sobre el rol de los sindicatos; ¿Deberían ser parte del gobierno o debían mantener su independencia?
La autodisciplina de los obreros no fue la que los revolucionarios esperaban (“El que no trabaja no come”). Es más, Lenin se pronunció (calculamos que debido al difícil contexto) a favor del destajo y el taylorismo como manera de organizar el trabajo, llegando incluso a tomar medidas draconianas. Se estableció el servicio militar obligatorio, campos de trabajo para los presos, y campos de trabajo más duros aún para los contrarrevolucionarios. También se implantaron con ambiguo éxito los sábados socialistas en las fábricas.
Por último, se comienza a debatir sobre el rol de los sindicatos; ¿Deberían ser parte del gobierno o debían mantener su independencia?
sábado, 20 de noviembre de 2010
Carr. E. La revolución rusa de Lenin a Stalin, Cáp. 2 "Los dos mundos"
El nuevo gobierno soviético se pronunció a favor de los “derechos del pueblo trabajador y explotado”. Reemplazó el Imperio de los Zares por una república de Soviets, una reunión de naciones libres. Proponían sustituir la Gran guerra (Tratado Brest- Litovsk) por la guerra de clases.
El autor sostiene que la flamante URSS y su salida de la guerra (Vergonzosa para algunos, ya que se perdía Ucrania y otros territorios) dieron el primer revés a la proyección internacional de la revolución. Sin embargo la guerra civil se hacía cada vez más dura; en 1918 nace le Ejército Rojo (Bajo la frase “la patria socialista esta en peligro”), que en su clímax llegó a los 5 millones de soldados. Debía enfrentar una contrarrevolución blanca apoyada por las potencias occidentales; Inglaterra, EEUU y Japón principalmente (Aunque ya en 1920 estaba disperso ¿Qué tan importante fue el apoyo recibido? Carr no lo especifica ). Se dieron numerosos tumultos en Francia, Alemania e Italia: Se temía (los sectores acomodados de la sociedad sobre todo) que una revolución de alcance mundial estaba madurando. Es más, la Internacional anunció la división del mundo en dos mundos y llamaron a la acción; el socialista y el capitalista. Edición que no duraría demasiado a su entender, pero cuando las revoluciones no se produjeron, culparon a los dirigentes obreros corruptos. Cuando en realidad, aunque duela decirlo, solo existía una minoría comprometida realmente con el comunismo. Por ejemplo, cuando el Ejército Rojo avanzó sobre Polonia, fue resistido duramente y debió retroceder. En este estado de cosas la tercera Internacional dejó afuera a los comunistas más tibios. Ya para 1921 la ola revolucionaria bajó notablemente su intensidad, relegándose el objetivo de la revolución mundial
El autor sostiene que la flamante URSS y su salida de la guerra (Vergonzosa para algunos, ya que se perdía Ucrania y otros territorios) dieron el primer revés a la proyección internacional de la revolución. Sin embargo la guerra civil se hacía cada vez más dura; en 1918 nace le Ejército Rojo (Bajo la frase “la patria socialista esta en peligro”), que en su clímax llegó a los 5 millones de soldados. Debía enfrentar una contrarrevolución blanca apoyada por las potencias occidentales; Inglaterra, EEUU y Japón principalmente (Aunque ya en 1920 estaba disperso ¿Qué tan importante fue el apoyo recibido? Carr no lo especifica ). Se dieron numerosos tumultos en Francia, Alemania e Italia: Se temía (los sectores acomodados de la sociedad sobre todo) que una revolución de alcance mundial estaba madurando. Es más, la Internacional anunció la división del mundo en dos mundos y llamaron a la acción; el socialista y el capitalista. Edición que no duraría demasiado a su entender, pero cuando las revoluciones no se produjeron, culparon a los dirigentes obreros corruptos. Cuando en realidad, aunque duela decirlo, solo existía una minoría comprometida realmente con el comunismo. Por ejemplo, cuando el Ejército Rojo avanzó sobre Polonia, fue resistido duramente y debió retroceder. En este estado de cosas la tercera Internacional dejó afuera a los comunistas más tibios. Ya para 1921 la ola revolucionaria bajó notablemente su intensidad, relegándose el objetivo de la revolución mundial
miércoles, 27 de octubre de 2010
Edward Carr, Síntesis de La Revolución Rusa, De Lenin a Stalin
POR EMILIO TOMASSINI
Octubre de 1917 representó el primer gran desafío abierto al sistema capitalista. Rusia tenía una modesta industria, que sin embargo estaba en pleno proceso de crecimiento. De lo anterior se colige también el crecimiento numérico del proletariado industrial. Por otra parte, la economía rural se encontraba estancada.
En este contexto se produce la primera gran rebelión contra el zarismo en 1905; se trató de rebeldes liberales constitucionalistas, obreros y campesinos. El zar pudo mantenerse otorgando de mala gana algunas concesiones a los rebeldes. ¿Qué grandes diferencias existieron entre el 05 y el 17? Primero la guerra y la resistencia por parte del ejército de obedecer al zar, segundo; habían regresado al país muchos revolucionarios exiliados luego de 1905. La composición social de los rebeldes era similar, ya existía el POSDR (el cual se dividiría entre bolcheviques, que significa “mayoría” y mencheviques, que quiere decir “minoría”).
Durante el gobierno provisional aumentó el número de soviets (asociaciones de obreros, militares y campesinos), los campesinos aprovechaban para tomar tierras. Lenin y los bolcheviques tenían numerosos seguidores en las fábricas y las fuerzas armadas. Lenin sostenía que el Estado debía ir extinguiéndose, ya que mientras este exista, no existiría la libertad. De ahí el famoso lema “Todo el poder a los soviet”. Los soviets organizaron un comité militar central al mando de Liev Trotski. El 25 de octubre (7 de noviembre del calendario occidental) la guardia roja, en su mayoría compuesta por obreros, ocupó sitios estratégicos de Moscú y avanzó sobre el palacio de invierno. Llegado este punto el gobierno provisional ya no existía.
Las primeras medidas del flamante gobierno revolucionario fueron las siguientes: proponer la paz “sin anexiones ni indemnizaciones”, cumplieron la demanda pequeño burguesa del campesinado otorgando tierras expropiadas sin compensación a los grandes terratenientes, prohibieron la venta y el arriendo de tierras y el trabajo asalariado. Se crearon los comisarios del pueblo como nuevo gobierno provisional.
Internacionalmente la Revolución Rusa sorprendió. Llamó la atención el abandono de la guerra, la expropiación de tierras y asustó a las clases más acomodadas la expansión del socialismo. Sin embargo nadie en su sano juicio tenía esperanza de que la revolución pueda mantenerse en el tiempo, el escepticismo reinaba también entre los revolucionarios rusos. Ya que su autoridad apenas llegaba hasta San Petersburgo y algunas otras ciudades. Además la única autoridad central el congreso panruso de los Soviet, cuyas fuerzas armadas estaban dispersas y no eran demasiado numerosas.
Capítulo 1. Octubre de 1917.
Octubre de 1917 representó el primer gran desafío abierto al sistema capitalista. Rusia tenía una modesta industria, que sin embargo estaba en pleno proceso de crecimiento. De lo anterior se colige también el crecimiento numérico del proletariado industrial. Por otra parte, la economía rural se encontraba estancada.
En este contexto se produce la primera gran rebelión contra el zarismo en 1905; se trató de rebeldes liberales constitucionalistas, obreros y campesinos. El zar pudo mantenerse otorgando de mala gana algunas concesiones a los rebeldes. ¿Qué grandes diferencias existieron entre el 05 y el 17? Primero la guerra y la resistencia por parte del ejército de obedecer al zar, segundo; habían regresado al país muchos revolucionarios exiliados luego de 1905. La composición social de los rebeldes era similar, ya existía el POSDR (el cual se dividiría entre bolcheviques, que significa “mayoría” y mencheviques, que quiere decir “minoría”).
Durante el gobierno provisional aumentó el número de soviets (asociaciones de obreros, militares y campesinos), los campesinos aprovechaban para tomar tierras. Lenin y los bolcheviques tenían numerosos seguidores en las fábricas y las fuerzas armadas. Lenin sostenía que el Estado debía ir extinguiéndose, ya que mientras este exista, no existiría la libertad. De ahí el famoso lema “Todo el poder a los soviet”. Los soviets organizaron un comité militar central al mando de Liev Trotski. El 25 de octubre (7 de noviembre del calendario occidental) la guardia roja, en su mayoría compuesta por obreros, ocupó sitios estratégicos de Moscú y avanzó sobre el palacio de invierno. Llegado este punto el gobierno provisional ya no existía.
Las primeras medidas del flamante gobierno revolucionario fueron las siguientes: proponer la paz “sin anexiones ni indemnizaciones”, cumplieron la demanda pequeño burguesa del campesinado otorgando tierras expropiadas sin compensación a los grandes terratenientes, prohibieron la venta y el arriendo de tierras y el trabajo asalariado. Se crearon los comisarios del pueblo como nuevo gobierno provisional.
Internacionalmente la Revolución Rusa sorprendió. Llamó la atención el abandono de la guerra, la expropiación de tierras y asustó a las clases más acomodadas la expansión del socialismo. Sin embargo nadie en su sano juicio tenía esperanza de que la revolución pueda mantenerse en el tiempo, el escepticismo reinaba también entre los revolucionarios rusos. Ya que su autoridad apenas llegaba hasta San Petersburgo y algunas otras ciudades. Además la única autoridad central el congreso panruso de los Soviet, cuyas fuerzas armadas estaban dispersas y no eran demasiado numerosas.
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