sábado, 21 de febrero de 2009

¿Qué se entiende por imperialismo?




INTRODUCCIÓN.

¿Qué es el imperialismo? ¿Sigue existiendo? En caso afirmativo ¿ha cambiado en algo? ¿En que ha cambiado? En caso contrario, ¿cómo lo delimitamos cronológicamente? ¿Por qué se ha producido? ¿Cuáles son (o fueron) su consecuencias? Todos estos problemas no tendrán una respuesta clara hasta que los intelectuales logren un mínimo de consenso sobre el concepto de imperialismo. Incidentalmente se puede encontrar en varios autores algunos elementos que actuarían, sine qua non, como común denominador de este fenómeno; anexiones territoriales, dominio económico, potencias en lucha, racismo, etnocentrismo, capitalismo, entre otros. De esta forma el imperialismo lo es todo y a la vez no significa nada. El arranque del imperialismo, desde esta perspectiva laxa, se podría remontar a los comienzos mismos de la historia de la humanidad con las conquistas y las exigencias de tributos de Sargón I, llamado el Grande, rey acadio (c. 2335-c. 2279 a.C.), por primera vez en la historia de Mesopotamia, unificó las antiguas tierras de Sumer y Acad. Pasando por el imperio de Alejandro Magno y el Imperio Romano (de donde etimológicamente deriva la palabra actual imperialismo). La palabra imperialismo, a su vez suele utilizarse para denominar lo sucedido en los inicios de la edad moderna europea y su expansión colonial sobre espacios ultramarinos (principalmente americanos). Esto sienta precedente para el estudio del imperialismo del siglo XIX, ya que varios estados pugnaban por instaurar su control en territorios asiáticos y americanos. Estos imperialismos estaban influenciados por el mercantilismo: cada metrópoli procuraba controlar el comercio de sus colonias para monopolizar los beneficios obtenidos de él. A mediados del siglo XIX, a su vez y continuando con una visión macilenta del imperialismo, apareció otra variante, el imperialismo del librecambio, donde el poder de Europa (en especial de Gran Bretaña), se había extendido de manera oficiosa, esto es, haciendo uso de vías diplomáticas y medios económicos, en lugar de seguir canales oficiales como la creación de colonias. El imperialismo basado en el librecambio desapareció pronto: hacia finales del siglo XIX las potencias europeas habían vuelto a practicar el imperialismo consistente en la anexión territorial, expandiéndose en África, Asia y el Pacífico. El final de la segunda Guerra Mundial, marcó el principio del fin de los imperios europeos. Pero no fue hasta la década del 70 cuando la mayoría de los imperios quedaron liquidados. Sin embargo algunos teóricos como Atilio Borón y Dos Santos (para nombrar algunos) han sostenido que el imperialismo económico continúa, aún en aquellos sitios en donde el dominio no se manifiesta de manera oficial. Por ejemplo, Estados Unidos ejerce un considerable control sobre determinadas naciones del Tercer Mundo debido a su poder económico y su influencia en algunas organizaciones financieras internacionales, tales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Intentaremos dar una definición de Imperialismo, aunque sea operativa, teniendo en cuenta varias posiciones teóricas.

OBJETIVOS DEL TRABAJO

Teniendo en cuenta todo lo anterior, en el presente trabajo nos proponemos explorar la posibilidad de definir el concepto de imperialismo en relación al capitalismo y al colonialismo. Teniendo en cuenta que desde el marxismo el imperialismo es una fase dentro del modo de producción capitalista. Esto sin dejar de lado en colonialismo, que es forma más cómoda que adopta el imperialismo según Lenin(1) , y que es casi un sinónimo de imperialismo para autores como Fieldhouse (2) . Para quien el imperialismo del siglo XIX es la continuación de la expansión europea del siglo XV, con la diferencia de que la actual expansión es más rápida y más general Por último, y una vez que lleguemos a clarificar el del concepto de imperialismo, realizaremos una breve reflexión para explorar si este fenómeno continua existiendo en la actualidad.

DESARROLLO.

a. ¿Imperialismo como colonialismo o como expansión del capitalismo?

Fieldhouse, un historiador contemporáneo, asocia imperialismo a colonialismo. Y a su vez distingue las viejas colonias de las nuevas. Las primera eran colonias de asentamiento que generaron sociedades cuasi europeas. Está hablando básicamente de la conquista de América. En cambio las nuevas colonias solo eran de ocupación, y se dieron, las más de las veces, en territorios nuevos para Europa (Asia, África y el Pacífico). Además se sumaron países que no poseían hasta el momento una tradición colonial, tales como Bélgica, Alemania, Portugal, Rusia, Italia. Cabe destacar, como dijimos, que Fieldhouse relaciona estrechamente imperialismo con colonialismo. Por lo tanto tiende a sostener que la mayor cantidad de inversiones de capital se dieron en aquellas latitudes que Lenin califica de semicolonias. Teniendo cuenta esta premisa sostiene, intentando rebatir a Lenin, que es poco probable que la necesidad de nuevas oportunidades de inversión rentable de capital fuese la causa principal de la colonización (del imperialismo), en el período posterior a 1870. También sostiene que se da un imperialismo (colonialismo) defensivo, en el marco de la competencia entre estados capitalistas, por el temor a que otros estados rivales pudieran imponerse sobre regiones hasta entonces “abiertas”. Del mismo modo, argumenta que se establecían colonias oficiales cuando el proceso de inversión de capital se veía obstruido por obstáculos políticos o por resistencia de los pueblos locales. (3)
Hobson (4) , por su parte, entiende que el imperialismo es un vocablo que posee afinidad con los conceptos de nacionalismo, internacionalismo y colonialismo. Podría decirse que para Hobson el imperialismo es una especie de nacionalismo perverso que se salió de su cauce “natural” (y benévolo) y se usa para invadir territorios de otros pueblos. En otras palabras el colonialismo es la consecuencia lógica de un nacionalismo depravado. En cambio colonizar áreas semivacías o poco pobladas, donde los emigrantes tengan los mismos derechos, es una forma aceptada, es trasplantar la civilización europea a otros territorios estableciendo un autogobierno (da como ejemplos de “colonialismo positivo” a Canadá y a Australia). De esta forma el colonialismo es aceptado como un rebosamiento nacional saludable. De esta manera el imperialismo consistiría en que varias potencias se encuentren en competencia, estas potencias estarían cargadas de un nacionalismo y de un colonialismo mal entendido y perverso que en vez de llevar la civilización de forma "sana", atacan a los pueblos más débiles e inferiores. Y para legitimarlo envuelven a las masas con doctrinas de destino nacional y de misión civilizadora (5) . Para Hobson la causa principal del imperialismo es el interés económico (sobre todo las inversiones de capital) de unos pocos países, y unas pocas personas dentro de esos países. Pero Hobson se plantea una duda, si el imperialismo beneficia sólo a grupos privados que controlan algunas industrias y las finanzas (constructores de barcos, calderas, carbón, artículos militares, inversores de capital, etc.) y son una carga para el estado, el cual sólo logra que el imperialismo sea una válvula de escape, para ciertos profesionales y militares ambiciosos, que resolvería la saturación del mercado nacional de la metrópoli, ¿por qué un gobierno, un estado conducido por políticos, lleva a cabo tamaña empresa, que a fin de cuentas sólo beneficia a un pequeño grupo? Hobson intenta responder a esto aduciendo, paradójicamente, que la fuerza motriz el imperialismo no se encuentra en el sector que más se beneficia del imperialismo (la burguesía financiera, a la cual llama parásitos del patriotismo), más bien se encuentra en la presión que ejerce el capital financiero y algunas empresas sobre el estado . La respuesta no satisface, ya que no está claro como estos grupos minoritarios manipulan conspiratívamente al estado a embarcarse en una empresa que no lo beneficia en absoluto. Este autor propone utilizar el capital sobrante para mitigar la pobreza de sus propios pueblos. A lo cual Lenin replica que si el capitalismo hiciera tal cosa, no sería ya capitalismo: “Demás está decir que no podría hablarse de superabundancia de capital si el capitalismo pudiera desarrollar la agricultura que hoy se arrastra penosamente detrás de la industria en todas partes, si pudiera levantar el nivel de vida de las masas que en todas partes se encuentran semi exánimes y golpeadas por la pobreza a pesar del sorprendente progreso técnico. Este "argumento" es muy frecuentemente utilizado por los críticos pequeños burgueses del capitalismo (Hobson entre ellos). Pero si el capitalismo quisiera estas cosas, no sería capitalismo; puesto que ambas cosas -desarrollo desigual y un nivel de existencia de las masas cercano a la inanición-constituyen condiciones y premisas fundamentales e inevitables de este modo de producción. Mientras el capitalismo permanezca siendo lo que es, el capital sobrante será utilizado, no para aumentar el nivel de vida de las masas en un país determinado, ya que esto significaría una declinación de la ganancia de los capitalistas, si no para aumentar las ganancias a través de la exportación de capital hacia los países atrasados. En estos países atrasados las ganancias son generalmente alta por el capital es escaso, el precio de la tierra es relativamente bajo, los salarios son bajos, las materias primas son baratas. La posibilidad de exportar capital surge del hecho de que una cantidad de países atrasados ya han sido arrastrados hacia el intercambio capitalistas; ferrocarriles principales hacia ésos lugares ya se han construido... la necesidad de exportar capital surge del hecho que en unos pocos países del capitalismo a "sobre madurado" y (debido al estado atrasado de la agricultura y el empobrecimiento de las masas) el capital ya no puede hacer un campo propicio para una inversión "rentables".”
De más esta decir que Lenin no vio, ni se imaginó siquiera, el estado de bienestar que sobrevino dos décadas después de su muerte.Se podría trazar un puente entre Fieldhouse y Hobson, ya que para este autor imperialismo implica "invadir" a otros pueblos, es decir implantar un sistema colonial. Argumento que va ser rebatido por Lenin, pero no exento de matices. Debido a que imperialismo y colonialismo tienen un significado similar y muchas veces van juntos de manera inseparable, es útil establecer algunas incompatibilidades entre ellos. El colonialismo, supone un control político oficial con anexión territorial incluida y consiguientemente, el menoscabo de la soberanía (Imperium) del país, región o pueblo colonizado. El imperialismo, según Lenin, tiene un sentido más amplio que hace referencia a un control o predominio capitalista desplegado sobre otra región, sea o no de forma oficial y directa. O sea, el imperialismo no necesariamente implica colonialismo, pero en la mayoría de los casos, los dos aspectos tienden a confluir. Esto es lo que se puede deducir de la obra de Lenin, aunque el autor no lo plantee de manera tan taxativa. Lenin no realiza una clasificación exhaustiva de los distintos tipos de imperialismos, pero da algunas pistas para hacerlo. Califica al imperialismo británico como colonial, al imperialismo francés de usurario. Para el caso alemán muestra un tercer tipo; aquí las colonias son irrelevantes y capital alemán invertido en el exterior se divide entre Europa y América. Existe, empero, un cuarto tipo: Los estados semicoloniales, los cuales, siempre siguiendo a Lenin, se encuentran en una transición, donde el capital financiero es una fuerza tan considerable y tan decisiva en las relaciones económicas internacionales, que subordina, también, a los estados que gozan de una independencia política completa.. Sin embargo Lenin aclara que para el capital financiero “la subordinación más beneficiosa y más "cómoda" es aquella que trae aparejada con sigo la pérdida de la independencia política de los países y de los pueblos sometidos.” (6) Entonces, junto con Lenin, podemos decir que los países semicoloniales son “casos intermedios”. Pero tienen una particularidad digna de mención, a la cual Lenin cita pero no analiza profundamente. Cita, como autoridad, a una revista burguesa alemana: "numerosos países del exterior desde España hasta los estados de los Balcanes, desde Rusia a Argentina, Brasil y China, está llegando abierta o secretamente al gran mercado del dinero con pedidos de crédito, a veces muy persistentes. El mercado financiero en estos momentos no es muy brillante y las perspectivas políticas no son promisorias. Pero no hay un solo mercado financiero que se atreva a rehusar la otorgación de un crédito por miedo a que lo otorguen sus vecinos. (Buscan siempre) algún beneficio extra: una cláusula favorable en un contrato comercial, una estación de carbón, un contrato para construir un puerto" (7)
La aparente contradicción es que Lenin ve al imperialismo como algo negativo y explotador de los pueblos, pero son estas “semicolonias” las que piden vehementemente créditos a las grandes potencias. Además, si para Lenin la forma más cómoda del imperialismo y de la exportación de capital es “plantando bandera”, ¿Cómo se explica que solo Gran Bretaña llegó a exportar el 50% de sus capitales a sus colonias (Según los números del propio Lenin)? ¿Cómo se explica que ninguna potencia imperialista haya invertido la mayoría de sus capitales en las zonas, según Lenin “más cómodas”, esto es dentro de sus colonias? ¿Tienen entonces algo de razón Fieldhouse y Hobson cuando tienden a asociar imperialismo con colonialismo, es decir, disociar fenómenos de competencia por conquista de territorios y exportación de capitales a países independientes? “Los intereses de la exportación de capital empujan del mismo modo a la conquista de colonias pues en el mercado colonial es más fácil (y a veces sólo en él es posible) suprimir el competidor por medios monopólicos, garantizar encargos, consolidar las relaciones existentes.” (8) Diría Lenin. Eh aquí una critica a este autor.
En cambio para Rosa Luxemburgo;” El empréstito internacional desempeñar papel principal como medio de emancipación de los jóvenes países capitalistas (…) estos empréstitos son indispensables para el emancipación de los jóvenes estados capitalistas, al mismo tiempo son el medio más seguro para los viejos países capitalistas de tener a los jóvenes bajo su tutela, de intervenir, por su ayuda financiera, en su política extranjera, aduanera y comercial. Son el medio más eficaz para abrir nuevas esferas de inversión de capital acumulado de los viejos países” (9).
Esta cita de Rosa Luxemburgo explica mejor los cuadros citados por Lenin, que demuestran la cantidad de inversiones realizadas en el mundo. En dicho cuadro se ve que la mayor cantidad de capitales está invertida en territorios denominados "semicolonias". De esta manera, Luxemburgo se acerca más a la realidad al argumentar que el imperialismo (entendido por Luxemburgo como la expansión del capitalismo y su última fase) se siente más cómodo en jóvenes naciones capitalistas, es decir en las semicolonias. Como diría otro historiador contemporáneo, en el proceso de la integración del mundo a través del capitalismo se daba la siguiente tendencia: cuanto “menos europeos” eran los pueblos abrasados por el imperialismo del capital financiero, más difícil era que se aliñen de forma voluntaria a las potencias europeas sin la intervención directa y el uso de la fuerza. En otras palabras, un territorio se transforma en imperio oficial, en colonia, ante la insuficiencia de la colaboración local o en su ausencia total. El autor sostiene que China no tuvo una élite que coopere, cosa que si tuvo la india (10) .
Sin embargo Lenin coincidiría con Fieldhouse en que para el capital financiero tienen importancia no sólo las fuentes de materias primas descubiertas, sino también las probables. De ahí se colige que el imperialismo intente ampliar no solo el territorio económico, sino también el territorio en general. Como expresa Lenin; el capital financiero manifiesta una tendencia a “apoderarse de las mayores extensiones posibles de territorio, sea el que sea, se halle donde se halle, por cualquier medio, teniendo cuenta las fuentes posibles de materias primas y ante el temor de quedarse atrás en la lucha rabiosa por las últimas porciones del mundo todavía no repartidas” (11) . Con esta cita Lenin parecería retroceder un paso con respecto a su tesis del imperialismo (y su forma más cómoda, el colonialismo) impulsado por la inversión de capital. Está en sintonía con la tesis de Fieldhouse, quien aduce que la inversión de capitales no está relacionada de modo directo con las conquistas territoriales. Sino que en el marco de una competencia entre estados capitalistas rivales, se hacía imperativo anexionar cualquier territorio libre (“sea el que sea, se halle donde se halle”) con tal de que ningún estado rival se lo apropie que primero. Esto es, en palabras de Fieldhouse "un proceso acumulativo de prevención". (12)
En suma; podemos decir, adelantando parte de la conclusión, lo siguiente: Que el imperialismo colonialista es menos rentable que el imperialismo de la exportación de capital. Que el imperialismo colonialista, es decir la colonización de territorios, no requiere necesariamente una sobremaduración del sistema capitalista dentro del país conquistador, ni siquiera un alto grado de desarrollo capitalista como aseguraba Lenin. En cuanto a la inversión de capitales, damos la razón al revolucionario ruso, se tiene que dar en la sociedad imperialista un alto grado de desarrollo. De todo lo anterior se colige; que es erróneo el enfoque de Fieldhouse y Hobson, que pretenden asociar colonialismo con imperialismo. Pero también se hace necesario estudiar empíricamente y a fondo hasta donde se vieron perjudicadas o beneficiadas por el imperialismo del capital las semicolonias de Lenin.

b. ¿Necesidad histórica del imperialismo como última etapa del capitalismo?

Fieldhouse, además de lo ya expuesto, hace una recorrida por distintas teorías sobre el imperialismo (Que insistimos una vez mas que para este autor, al revés que para los marxistas, imperialismo y colonialismo son sinónimos) que pueden dividirse en dos grandes grupos, los cuales, a su vez, se subdividen teniendo en cuenta distintas variables. Las teorías periféricas, donde no hay causas omnicomprensivas, tienen la idea de que existe alguna dificultad en el área de influencia de las potencias, por lo tanto los europeos tuvieron inconvenientes para mantener el statu quo y decidieron convertir dicho territorios en una posesión oficial. Según esta teoría se debe estudiar caso por caso y tener muy en cuenta las características locales extra europeas y no se puede de ninguna manera crear una teoría general para el fenómeno imperialista desde esta perspectiva.
Las teorías eurocentrista pueden ser económicas, en las cuales haremos hincapié son: el imperialismo comercialista y el imperialismo de inversión de capital Los intereses económicos y su afán de monopolios, según esta teoría sostiene, son los que mueven a las naciones a dominar a otras para expandir su economía, adquirir materias primas y mano de obra, o para dar salida a los excedentes de capital y producción. Fieldhouse matiza esta teoría sostenida por los marxistas y algunos no marxistas como Hobson, aseverando que no hay razón para relacionar la demanda de colonias (antes de 1885 al menos) con la política arancelaria o con la necesidad de nuevas mercados. Da el ejemplo de Alemania, donde sólo en 5,5 % de las exportaciones de mercancías se dirigen a las colonias. Además las colonias tenían poca capacidad de compra y el proteccionismo en Europa no se hizo sentir hasta después de 1880. Con respecto al imperialismo de la inversión de capital, de la búsqueda de nuevos campos para depositar el excedente de capitales debido al descenso de la tasa de ganancia local, y donde la mano de obra sea más barata que en la metrópoli, Fieldhouse matiza este enfoque (Lenin, Hobson, Hilferding, Luxemburgo) diciendo que sólo una pequeña parte de la inversión ultramarina se destinó a la territorios recientemente conquistados (es decir en las colonias), Inglaterra es la excepción habiendo invertido un 50% de su capitales en sus colonias oficiales. También podemos agregar que países como Italia, España, Rusia, y Portugal (al menos para nosotros, pues Fieldhouse dice que solo EEUU y quizá Alemania y Gran Bretaña) no reunían las condiciones necesarias para que se dé el imperialismo. Veamos cuales son para Luxemburgo y Lenin:
Rosa Luxemburgo intenta complementar el esquema marxiano de acumulación y reproducción de sistema capitalista. No vamos a entrar en las complejas ecuaciones aritméticas que planteaba Marx y son retomadas por Luxemburgo. La autora entiende, en contra del esquema marxiano, que para que se produzca la acumulación capitalista (es decir invertir y reinvertir la plusvalía) es condición necesaria un sector no capitalista, no sólo dentro de la propia sociedad, sino fundamentalmente fuera de las sociedades donde el modo de producción capitalista es hegemónico. Marx, en sus análisis, esquematizaba a las sociedades capitalistas de manera tal que sólo existían en su interior empresarios y trabajadores. Y es en este marco, digamos, "interno" en donde se reproduce el capital. Luxemburgo dice que tales sociedades no existen y duda de que algún día existan. Sin embargo todas aquellas personas que no son empresarios ni trabajadores, serían incapaces por sí solas de absorber la creciente oferta de la reproducción capitalista dentro de un país determinado. Porque una parte de la plusvalía es utilizada para el consumo del propio capitalista, otra porción es destinada a pagar los costos de producción tales como salarios, maquinaria desgastada, etc. Una tercera ración de plusvalía sería destinada para contratar nuevos obreros y comprar nuevas maquinarias; esto es reproducir y ampliar la producción capitalista para obtener mayor plusvalía. Teniendo cuenta esto, Rosa Luxemburgo se pregunta ¿Quiénes compraran las mercancías más cuantiosas que se producirán? Luxemburgo dice que la solución conforme a la doctrina de Marx reside en la contradicción dialéctica por la cual la acumulación capitalista tiene necesidad de un ambiente no capitalista, su desarrollo esta en relación con él, y sin él no puede existir. De esta manera el mercado exterior para los productos capitalistas, son los medios no capitalista que lo rodean, los cuales absorben sus productos. “De aquí el fenómeno contradictorio de que los viejos países capitalistas, aún cuando constituyen los unos para los otros mercados cada vez más vastos, se entregan a una competencia encarnizada y a menudo homicida por la conquista de las regiones no capitalistas (...) no hace más que reflejar la ley contradictoria de la tendencia a la baja del tipo de beneficio.” (13)
Fuera de Europa, entonces, se extienden territorios en los que se encuentran variadas formas sociales “en todos los grados de evolución”. Y es en este medio no capitalista donde se lleva a cabo el proceso de acumulación capitalista. De aquí de colige una importante conclusión; “Si el capitalismo vive expensas de formaciones no capitalistas, vive, más exactamente, de su ruina (...) la acumulación de capital, por consiguiente, tiene por condición la disolución progresiva de las formaciones precapitalistas. La hipótesis que sirve de base del esquema de Marx-una sociedad compuesta únicamente por dos clases- solamente corresponde a la tendencia histórica y al límite teórico de la acumulación capitalista (...) su tendencia consiste en querer extender la dominación absoluta de la producción capitalista a todos los países y a todas las ramas de la vida económica. Pero aquí es donde el capital se mete en el atolladero. Logrado este resultado final-teóricamente por lo menos-, la acumulación llega a ser imposible: la plusvalía es irrealizable (....) es el fin de la producción capitalista. La imposibilidad de la acumulación significa, desde el punto de vista capitalista, la imposibilidad de un desarrollo ulterior de las fuerzas productivas, por tanto, la necesidad histórica objetiva de la muerte de capitalismo. De ello resultan las convulsiones agónicas por las cuales se caracteriza la última fase de la carrera histórica de capital: la fase imperialista.” (14)
Al igual que Lenin, Luxemburgo ve al imperialismo como una fase agónica del sistema capitalista, los rasgos específicos de la fase son: el empréstito internacional, la construcción de ferrocarriles, la revolución y la guerra. Rosa Luxemburgo no ha definido el imperialismo como la lucha del capital por la conquista de medios no capitalistas en general, sino por “la conquista de los restos no acaparados o no monopolizado todavía de las regiones no capitalistas de la tierra” (15)
La extensión de la red ferroviaria refleja poco más o menos la marcha ascendente del capitalismo en su avance por el mundo; Después de 1840 en Europa, después de 1850 en América, después de 1860 en Asia, después de 1870 1880 en Australia, después de 1890 en África. Entonces, dice Luxemburgo: “De modo que los doctos se encuentran ante esta alternativa: o bien la producción capitalista tiene en sí misma sus mercados, entonces hay que enterrar la teoría marxista de la crisis, abandonar el fundamento marxista de socialismo, rechazar la explicación del imperialismo por el determinismo económico; o bien el capital no puede acumularse es sino en la medida en que encuentra mercados no capitalistas, y en este caso necesita obligatoriamente compradores fuera de los capitalistas y de los asalariados”(16) .( Kautsky y es uno de los doctos).
Para Bujarin (citado por Luxemburgo), el imperialismo es el capitalismo de los monopolios, dominado por el capital financiero. La fuerza motriz de la expansión imperialista, en su opinión, es la carrera tras las ganancias excepcionales, mucho más elevadas en las regiones “atrasadas” del mundo.
El imperialismo es, desde el marxismo, una etapa del capitalismo (la última), que se da cuando este sistema se desarrolla hasta tocar un punto muy alto, es decir cuando algunas de sus características fundamentales comienzan a transformante en su antítesis.
“Si fuera necesario dar una definición lo más breve posible del imperialismo, debería decirse que el imperialismo es la fase monopólica del capitalismo. Una definición tal comprendería lo principal, pues, por una parte, el capital financiero es el capital bancario de algunos grandes bancos monopólicos fundido con el capital de los grupos monopólicos de industriales y, por otra, el reparto del mundo es el tránsito de la política colonial, que se expande sin obstáculos en las regiones todavía no apropiadas por ninguna potencia capitalista, a la política colonial de dominación monopólica de los territorios del globo, enteramente repartido. Pero las definiciones excesivamente breves, si bien son cómodas, pues resumen lo principal, son, no obstante, insuficientes, ya que es necesario deducir de ellas especialmente rasgos muy esenciales del fenómeno que hay que definir(…) conviene dar una definición del imperialismo que contenga sus cinco rasgos fundamentales siguientes, a saber: 1) la concentración de la producción y del capital llegada hasta un grado tan elevado de desarrollo que ha creado los monopolios, que desempeñan un papel decisivo en la vida económica; 2) la fusión del capital bancario con el industrial y la creación, sobre la base de este "capital financiero", de la oligarquía financiera; 3) la exportación de capital, a diferencia de la exportación de mercancías, adquiere una importancia particular; 4) la formación de asociaciones internacionales monopólicas de capitalistas, las cuales se reparten el mundo, y 5) la terminación del reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes. El imperialismo es el capitalismo en la fase de desarrollo en la cual ha tomado cuerpo la dominación de los monopolios y del capital financiero, ha adquirido una importancia de primer orden la exportación de capital, ha empezado el reparto del mundo por los trusts internacionales y ha terminado el reparto de todo el territorio del mismo entre los países capitalistas más importantes (17).
Sin embargos estos países (Italia, España, Rusia, y Portugal) lograron tener (o al menos lo intentaron) un imperio. Podemos, entonces, tener un imperio sin ser imperialistas, en el sentido marxista, o al menos no juntar todas las condiciones, y ser imperialistas sin poseer un imperio. Sin embargo, la contradicción más grande es que Lenin afirma que el reparto del mundo y la guerra se dio entre potencias capitalistas (como ya vimos, con todos los requisitos que esto supone). En el mismo tono Luxemburgo asegura que se esta dando una “competencia encarnizada y a menudo homicida por la conquista de las regiones no capitalistas;”(18) . O Italia, España, Rusia, y Portugal cumplen las condiciones de potencia imperialista o capitalista desarrollada., o debe admitirse que el reparto del mundo (África en particular) no fue solo entre potencias imperialistas y por la necesidad económica de exportar capital, que estos países no tenían.
En suma: primero, sería difícil de probar la alta concentración del capital en Italia, España, Rusia y Portugal. Segundo, del mismo modo, sería difícil probar la existencia de capital financiero en dicho países. Tercero, la exportación de mercancías industriales y de capitales de estos cuatro países está muy lejos de alcanzar los niveles de Inglaterra, Francia, Alemania y Estados Unidos. Cuarto, si se acepta que aquellos países (Italia, España, Rusia y Portugal) no son precisamente las "grandes potencias", ¿Cómo se explica que estén en carrera por conseguir un imperio colonial y que una de ellas haya participado de la Primera Guerra Mundial motu proprio?
Por último, hay que mencionar que la tesis sostenida por los marxistas, por la mayoría de ellos al menos, de que la caída del capitalismo era necesaria, no carecía de lógica y de cierto fundamento. Más si tenemos en cuenta el contexto de producción de sus obras donde estaban influidos por teorías evolucionistas muy en boga (19) . Pero se cree que el tiempo y los hechos históricos han refutado (lamentablemente para los que somos pobres) las proyecciones tanto de Marx, Lenin y Luxemburgo. Esta última sentenciaba; “El capitalismo es la primera forma económica dotada de una capacidad expansiva; en su virtud, tiende a extenderse sobre toda la tierra y expulsar sin tregua a las otras formaciones económicas, que no puede tolerar a su lado. Y, sin embargo, no puede existir sin ellas.... llegado cierto grado de desarrollo, esta contradicción sólo puede ser resuelta por el socialismo, esto es, por la forma económica que, por principio, una forma mundial, un sistema armonioso que no descansa en la acumulación, sino la satisfacción de las necesidades de la humanidad trabajadora, y por vía de consecuencia, en el desenvolvimiento de todas las fuerzas productivas de la tierra.” (20)
Esto nos obliga a volver a autores como Kautsky y Bujarin (citado supra) y a los socialistas mal llamados utópicos, a los cuales la historia parece haberles dado algo de razón. Ya que hoy en día sostener que el capitalismo debe caer necesariamente es un autentico disparate. Como dirían los doctos, criticados por Luxemburgo, al capitalismo hay que hacerlo caer porque es injusto e inmoral. Pero como dijo Rosa Luxemburgo: “el marxismo no es una capilla donde se expenden certificados de competencia ante la cual tiene que manifestar su confianza ciega la masa de creyentes. El marxismo es una concepción revolucionaria del mundo, una concepción de luchar sin descanso para tener nuevos resultados, una concepción que nada aborrece tanto como las fórmulas fijas y definitivas y que sólo en el chocar de armas de autocrítica y bajo los terrenos de la historia prueba su fuerza viva” (21)


CONCLUSIONES

Etimológicamente imperium sería un equivalente de poder. Podemos dar cuenta de esto a partir del siglo XVII, donde se dan intentos de construir una doctrina para respaldar al estado moderno europeo; El rey es imperator in regno suo, es decir que se le atribuye el imperium; la soberanía, el poder. (22) De esta manera se definía la soberanía real, para designar la totalidad del poder del rey. De esta manera la historia estaría plagada de imperialismos, ya que la conquista (y su intento de usufructo económico) han sido moneda corriente a lo largo de milenios. Pero decir que los estados del antiguo oriente, la Roma de César, la España de los reyes católicos, la expansión europea de fines del siglo XIX y el FMI fueron imperialistas es decir muy poco. Como diría Lenin;
“La política colonial y el imperialismo existían ya antes de la fase actual del capitalismo y aun antes del capitalismo. Roma, basada en la esclavitud, llevó a cabo una política colonial y realizó el imperialismo. Pero los razonamientos "generales" sobre el imperialismo, que olvidan o relegan a segundo término la diferencia radical de las formaciones económico-sociales, se convierten inevitablemente en banalidades vacuas o en fanfarronadas, tales como la de comparar "la Gran Roma con la Gran Bretaña". Incluso la política colonial capitalista de las fases anteriores del capitalismo se diferencia esencialmente de la política colonial del capital financiero. La particularidad fundamental del capitalismo moderno consiste en la dominación de las asociaciones monopólicas de los grandes empresarios. Dichos monopolios adquieren la máxima solidez cuando reúnen en sus manos todas las fuentes de materias primas, y ya hemos visto con qué furor los grupos internacionales de capitalistas dirigen sus esfuerzos a arrebatar al adversario toda posibilidad de competencia, a acaparar, por ejemplo, las tierras que contienen mineral de hierro, los yacimientos de petróleo, etc. La posesión de colonias es lo único que garantiza de una manera completa el éxito del monopolio contra todas las contingencias de la lucha con el adversario, sin excluir la de que el adversario desee defenderse por medio de una ley sobre el monopolio de Estado. Cuanto más adelantado se halla el desarrollo del capitalismo, cuanto con mayor agudeza se siente la insuficiencia de materias primas, cuanto más dura es la competencia y la caza de las fuentes de materias primas en todo el mundo, tanto más encarnizada es la lucha por la adquisición de colonias.”
En forma genérica podemos definir al Imperialismo como una práctica de dominación empleada por las naciones o pueblos poderosos para ampliar y mantener su control o influencia sobre naciones o pueblos más débiles. Y podemos agregar dos elementos; El primero, la intención de obtener, aunque no exclusivamente, un provecho económico. El segundo, usar el término para referirse únicamente a la expansión económica y territorial de los estados capitalistas en general, no solo los más desarrollados. Debemos también hacer algunas salvedades. El imperialismo, como nada en la historia, es una necesidad, hay que decirlo; esa idea es una tendencia que prevalece aún hoy entre algunos marxistas, como una resaca del evolucionismo morganiano unilineal del siglo XIX. El termino imperialismo que esbozamos aquí, es para describir una etapa del capitalismo (ni la última, ni la primera, solo una etapa más) como modo de producción que se expande y comienza a consolidarse en el mundo. El imperialismo, es decir el dominio, el poder, se hace más evidente cuando confluye con el colonialismo. En otros casos, como en las semicolonias de Lenin y los países capitalistas jóvenes de Luxemburgo, el dominio es menos claro y más volátil. En estas circunstancias deberían estudiarse los casos locales para establecer empíricamente hasta donde se puede considerar que se está ejerciendo el imperialismo sobre un país independiente que busca y se jacta de ser socio de una potencia. No solo eso, apuestan a que en el largo plazo el supuesto país victima del imperialismo, sea superior a su potente socio. Por ejemplo, Mitre sostenía en 1862 que en cien años, no solo íbamos a igualar a Inglaterra, sino a superarla (23). Es más, no siempre la balanza de pagos era favorable a los europeos. Aunque no podemos dejar de reconocer que el tiempo no le dio la razón a Mitre, tampoco podemos abstraer de la historia la imprevisibilidad de todo proceso por el solo hecho de que ya conocemos el resultado. Por último, en el caso argentino, la relación especial con Gran Bretaña se fue diluyendo poco a poco, aunque no linealmente, cuando dejó de ser conveniente para las partes.
Entonces podríamos decir que lo que nos interesa aquí es el imperialismo que surge en el contexto del capitalismo, desde mediados del siglo XIX. Las anteriores formas de imperialismo podríamos calificarlas cómo "antecedentes" del imperialismo decimonónico, es decir, prácticas proto imperialistas. En otros términos podría decirse que nos interesa el imperialismo de los siglos XIX y XX por qué es uno de los momentos históricos a partir del cual podemos comenzar a entender nuestro mundo contemporáneo, no es casualidad que lo que hoy es el mundo desarrollado encaje casi perfectamente con los países imperialistas (o ex imperialistas) de aquel entonces. Como se ve, estaríamos de acuerdo con algunos elementos de la definición dada por Lenin, pero revisada críticamente.

¿Sigue existiendo el imperialismo?

Kautsky veía que en un futuro, el imperialismo podría tener una nueva etapa, la del “ultraimperialismo”. El imperialismo es para este autor “un producto de capitalismo industrial altamente desarrollados. Consiste en la tendencia de cada nación industrial capitalista a someter y anexionados o regiones agrarias, cada vez mayores, sean cuales sean las naciones que las pueblan" (24) Lenin dice que esta definición no sirve absolutamente para nada puesto que es unilateral, es decir destaca arbitrariamente tan sólo el problema nacional. Lo característico para el imperialismo consiste, para Lenin, en la tendencia a la anexión no sólo de las regiones agrarias, sino también de las más industriales. Da como ejemplos los afanes alemanes referentes a Bélgica y los franceses en cuanto a Lorena. Kautsky afirma que desde el punto de vista puramente económico, no es imposible que el capitalismo pase todavía por una nueva fase: la aplicación de la política de los carteles a la política exterior, la fase del ultraimperialismo: “esto es la unión de los imperialismo de todo el mundo y no la lucha de los mismos, la fase de la cesación de la guerra bajo el capitalismo, la fase de la explotación general del mundo por el capital financiero unido internacionalmente.”(25) A priori, esta tesis parece describir muy bien la situación internacional tras la caída del bloque soviético; la hegemonía mundial del capitalismo, la globalización económica, el rol de las empresas transnacionales, el aumento de la brecha entre ricos y pobres (tanto a nivel interestatal como intraestatal), la ausencia de guerras entre los países más ricos etc.
Rosa Luxemburgo le respondía así a Kautsky; “Para Marx, la rebelión de los obreros, la lucha de clase, sólo reflejo político de la necesidad histórica objetiva del socialismo, que su vez es resultado de la imposibilidad económica objetiva de capitalismo a partir de cierto grado de desarrollo. Si adoptamos la tesis de los doctos, el socialismo pierde la base de granito de la necesidad histórica. Y nos veríamos obligados, como los utopistas anteriores a Marx, a reducir el socialismo de la injusticia y de la inmoralidad del mundo actual.¡en la tesis de los doctos, el socialismo como objetivo final y el imperialismo como última etapa antes del objetivo final dejan de ser una necesidad histórica! El socialismo se convierte en una laudable aspiración del proletariado y el imperialismo se presenta como una maldad o una locura de la burguesía.” (26)
También podemos decir que Lenin anticipó, un tanto incidentalmente, los procesos de descentralización productiva de la globalización. En una de sus citas Lenin ve el peligro de que el imperialismo “descargue el trabajo físico-al principio el agrícola y el minero, después el trabajo industrial más brutal-sobre las espaldas de la población de color, y se reserve para sí el papel de rentista preparando acaso, de éste modo, la emancipación económica y después, política de las rasas de color.” (27)
Pero el imperialismo, tal como lo definimos aquí, ¿Continúa existiendo? Hemos dicho que el imperialismo era una práctica de dominación empleada por las naciones o pueblos poderosos para ampliar y mantener su control o influencia sobre naciones o pueblos más débiles. Con la intención de obtener, aunque de forma no exclusiva, una ventaja económica. El imperialismo también implica un límite temporal que no puede ser anterior a la expansión económica y/o territorial de los estados capitalistas del siglo XIX El imperialismo no fue una necesidad histórica, era más bien el capitalismo en una etapa de expansión con distintos grados de consolidación. Dijimos, de la misma manera, que el imperialismo, es decir el dominio, el poder, se hace más evidente cuando confluye con el colonialismo. Cuando el colonialismo está ausente, como en las semicolonias que menciona Lenin y los países capitalistas jóvenes que menciona Luxemburgo, el dominio es menos claro y más impalpable.
Ahora bien, es indiscutible que el colonialismo ha desaparecido casi en su totalidad, y con ello ha desaparecido este “imperialismo evidente” que hemos mencionado. Autores como Hardt y Negri (28) son categóricos al afirmar que el imperialismo ya no existe. Estos autores entendían que el imperialismo que comenzó en el siglo XIX fue llevado adelante por estados nacionales fuertes, que como decía Hobson, extendían su soberanía a otros territorios. Con la descolonización de Asia y África, con la caída de la URSS, con la globalización económica y con la tendencia a la baja de las facultades de estado nación, el imperialismo ha terminado. Lo que hoy existe, para estos autores, es una nueva lógica de dominio, que no posee un centro de poder definido como durante el imperialismo, que no tiene fronteras y que el objeto de dominio es el “biopoder”. Creemos que estos autores exageran un poco sobre la fuerza de este imperio, ya que los estados nación aún tienen en sus manos muchas herramientas para solucionar los problemas socioeconómicos. Sin embargo, interpretamos que este imperio, con su biopoder, es la penetración de la superestructura ideológica del capitalismo en todas o en la mayor parte del globo, en las mentes y los cuerpos de los seres humanos. Imaginemos si de un día para otro desaparecen de la tierra todas las potencias mundiales ¿Se habrían terminado los problemas de los pobres del mundo? ¿Cuánto le costó a la URSS desarrollar su economía, aún cuando se aisló de la influencia de casi todos los países imperialistas? Me refiero, para ser concretos, que es cierto que hay una lógica instalada en la población y en los burgueses. Una lógica Yanqui aplicada a empresas criollas, cuyos propietarios no tienen relación directa ni son “agentes” del supuesto imperialismo norteamericano. ¡Pero tienen la misma lógica de dominio! ¡Incluso muchos trabajadores explotados por esa lógica, al intentar explicarles la perversidad del imperio afirman, “pero… es así…”! Es decir que lo que hace el imperio no es imponerse por la fuerza (en la mayoría de los casos), sino “lavarnos el cerebro” y lograr que la mayor cantidad posible de las personas acepten su lógica de dominio.
Sin embargo, no es menos cierta y menos realista la crítica de esta obra que hace Atilio Borón . Este autor ve una continuidad entre el viejo imperialismo y el nuevo imperio de Hadrt y Negri debido a que continúan los mismos actores, entre ellos EEUU como potencia hegemónica. Afirma, además, que las reglas del neo-liberalismo se han calzado un distinto ropaje, ya que el modo de producción capitalista aún continua, y, podemos agregar, no precisamente mostrando su faceta más benévola. En todo caso, para Borón, el imperio sería la fase superior del imperialismo.
En definitiva, la nueva cara del imperialismo (como quiere Borón) o el imperio (de Negri y Hardt) son procesos muy recientes. Por lo tanto sería difícil lograr un juicio histórico adecuado debido a la falta de perspectiva. ¿Sigue existiendo el imperialismo? No lo sabemos, pero si la respuesta es afirmativa, al estar disociado del colonialismo, será más difícil de identificar con precisión.


NOTAS.

1Lenin, V. Imperialismo, fase superior del capitalismo, tomado de www.bibliotecavirtual.com
2Fieldhouse, D. Economía e Imperio. La expansión de Europa 1830-1914. Madrid, Siglo XXI, 1977
3Ídem.
4Hobson, Iimperialismo, Londres, 1902. s/d.
5"Pero el imperio británico no se reduce a las colonias autogobernadas y al Reino Unido. Incluye un área mucho mayor, una población mucho más numerosa en los climas tropicales, donde es casi imposible el establecimiento europeo y donde la población nativa es bastante superior en número a la blanca (...) aquí también el sentido de posesión ha dejado paso a un sentimiento diferente; al sentimiento de obligación. Sentimos ahora que nuestro dominio sobre los territorios puede ser justificado sólo si logramos felicidad y prosperidad para el pueblo, y sostengo que nuestro gobierno trae y ha traído seguridad y paz y relativa prosperidad a países que nunca conocieron antes esos beneficios. Para llevar adelante ésta tarea de civilización estamos realizando lo que creo que es nuestra misión nacional, y estamos encontrando un enfoque más ajustado para el ejercicio de aquéllas facultades y cualidades que han hecho de nosotros una raza gobernante." Discurso pronunciado por Joseph Chamberlain en la cena anual del Instituto Real de Colonias, en el hotel Metropole, el 31 de marzo de 1897.
6Lenin, V, Op. Cit. (Subrayado propio)
7Ídem.
8Ídem.
9Luxemburgo, R. La acumulación de capital, La Plata, editorial Derramar, 2007.
10Robinson, R. “Bases no europeas del imperialismo europeo: esbozo para una teoría de la colaboración”, en Estudios sobre la teoría del imperialismo, México, Era, 1978.
11Lenin, V. Op. Cit.
12Fieldhouse, D. Op. Cit.
13Luxemburgo, R. Op. Cit.(Subrayado propio)
14Ídem.
15Ídem.
16Ídem.
17Lenin, V. Op. Cit.
18Luxemburgo, R. Op. Cit.
19Ver marx, “La dominación británica en la India”, s/d.
20Luxemburgo, R. Op. Cit.
21Ídem.
22Maraval, La teoría española del estadoen el siglo XVII. S/s.
23Lamentablemente se ha extraviado la cita erudita. Pero se cree que la cita se encuentra el Haperin Donghi, T. Una nación para el dersierto argentino, s/d.
24Citado por Lenin, V. Op. Cit.
25Ídem.
26Luxemburgo, R. Op. Cit.
27Lenin, V. Op. Cit.
28Hardt y Negri, Imperio, Buenos Aires, Paidós, 2002.
29Borón, A. Imperio-Imperialismo, Buenos Aires, CLACSO.

AUTOR: EMILIO TOMASSINI (2008)

2 comentarios:

Lucas dijo...

me sorprende muchísimo la cantidad de información q subis al blog !!

por cierto no vi nada sobre q te recibiste de profesor!!! almenos subi una pequeña entrada para ver si los lectores de tu blog te felicitan =)



saludos y felicitaciones!!!!

divulgacionmarxista dijo...

Muy buen aporte su blog. Sobre este tema le recomiendo un artículo de Rolando Astarita, que resume sus posiciones más largamente desarrolladas en "Valor, mercado mundial y globalización":
http://rolandoastarita.wordpress.com/2011/03/23/imperialismo-en-lenin-analisis-critico/
Un saludo.